febrero 2016

De amores y rayuelas, uniendo dos continentes



La canción de autor, como bien señaló Gabriel Celaya, sigue cantando como quien respira. Porque está viva y porque siempre tiene algo que contarnos dentro de nuestro cotidiano día a día.

De amores y rayuelas es un disco que enlaza dos países, dos mundos que, por desgracia hoy por hoy, acaban de entrar en un conflicto político y económico, esos que no entienden de canciones ni de sentimientos. Alberto Leal, sevillano y Alejandro Ferre, marplatense, han logrado unir en 11 canciones una filosofía de vida, un proyecto y un sueño. Una unión que ha sido posible gracias a la canción de autor.

Canciones como espadas: Ismael Serrano



Escuchar Todo empieza y todo acaba en ti para despertar con esa bofetada que te dan las canciones de Ismael Serrano. Y es que sus discos tienen un "nosequé" que a mí me atrapa siempre. Porque la urgencia y la vigencia de sus canciones lo hacen único en un mundo en el que la canción de autor se diluye y renace aún más fuerte.

Conociendo a... Craig Pelton


Ser decano es un trabajo arduo y complicado. Un trabajo que requiere de una mente ordenada y capaz de solventar todo tipo de problemas que puedan surgir en la gestión de un centro educativo. Tienes que ser un genio de los negocios para conseguir subvenciones y estar siempre un paso por delante del resto de centros. Y además, tienes que ser una persona respetada y querida por la comunidad educativa: un faro que guíe a los jóvenes estudiantes que están labrando su futuro. El decano Pelton es… bueno, un decano. Lejos de ser una autoridad férrea y estricta es más un coleguita para sus estudiantes, siempre buscando una fiesta que celebrar en el Greendale Community College y lidiando con un grupo de profesores y estudiantes que van a hacer que cualquier día le de un disgusto. Sin embargo, desde que comenzó a ser decano en Greendale las matrículas han aumentado notablemente, por algo será, ¿no?

Conociendo a... MacKenzie McHale


Siempre en la sombra, como un Pepito Grillo que guía a quien da la cara. Así es Mac. MacKenzie McHale (Emily Mortimer), la productora ejecutiva de News Night 2.0. Bajo su aspecto inseguro a veces un poco neurótico hay una mujer capaz de tomar las riendas de cualquier situación que se le presente y admirada por todos, tanto a nivel profesional como personal. Es capaz de seguir una historia durante días, sacrificando su vida personal hasta conseguir la historia y el punto de vista adecuado para mostrarlo a la audiencia.

Conociendo a... Phil Dunphy


Si pudiéramos a escoger a un personaje de una serie de televisión con el que pasar una tarde divertida e inolvidable, muchos elegiríamos a Phil Dunphy. Es el colega perfecto con el que inventar un plan loco y el marido que todas querríamos tener. No lo neguemos, Phil es la pareja ideal: atractivo, joven, en forma y, además, capaz de hacerte reír incluso después de haberte sacado de quicio. Y encima, se lleva bien con los niños. ¿Qué más podemos pedir?

Inglaterra necesita a Sherlock Holmes... y nosotros también


Aunque las redes sociales han cambiado nuestra manera de ver las series, lo cierto es que hay pocas que sean capaces de revolucionar a los espectadores sociales. Sherlock es una de ellas. La vuelta de la serie con su tercera temporada después de dos años de ausencia ha sido todo un espectáculo en internet. Y no es para menos, porque la temporada ha cubierto con creces todas las expectativas que nos habíamos marcado los fans y ha dado una nueva vuelta de tuerca a la historia del habitante más famoso de Baker Street.

Reto Bradbury #3: Cuando el río suena


Aileene descubrió que no era como el resto cuando cumplió los dos años. Estaba en el prado, junto con un grupo de niños de su edad que hacían lo que hacen los críos: balbucear y decir palabras inconexas mientras juegan a romper la hierba o a tirarse puñados de tierra entre sí. Ella, por el contrario, ya era capaz de construir largas frases y parlamentos. A veces hablaba sola, cuando nadie estaba cerca. Sin embargo en presencia de los demás permanecía callada y reservada porque pensaba que si hablaba los adultos se la llevarían a otro sitio y por la noche su cara reflejaría el cansancio que veía en los ojos de su madre. Las vecinas reiteraban una y otra vez que a Aileene estaba enferma. Brona la miraba con ternura, suspiraba y continuaba con sus labores. A su hija no le pasaba nada. Ella era así. 

Reto Bradbury #2: Antiefecto mariposa


Aquella mañana Daniel no se paró en el kiosko de flores a comprar un ramo de gerberas. No pidió una mezcla de flores rojas y naranjas, pero esas no, aquellas, que tienen el centro rojo, que son más bonitas. Cuando la dependienta le pidió dieciséis con treinta no sacó un billete nuevo de veinte euros, de esos planos, recién salidos del banco, con una pequeña vidriera semitransparente desde la que asoma Europa. La dependienta no lo cogió asombrada -era el primero que veía- y no le comentó divertida que parecía un billete del Monopoly.