Reto Bradbury .6: Por un estornudo

- El niño jura que lo vio.
- Y yo te digo que no puede ser. Hace años que se extinguieron. Acabamos con ellos, ¿recuerdas?
- Pero Jack, el pequeño lo ha descrito tan bien... ¿cómo puede saberlo sin haber visto ninguno?
- Es imposible. Acabamos con ELLOS. Se lo habrá contado alguien y...
- ¿Quién? Nadie de nuestro entorno los ha visto nunca. Y nunca ha ido a la Casa de los Recuerdos. Y aunque hubiera ido, no sabe leer esos mecanismos antiguos.
- Lucy, NO puede ser.
- Tú no lo has escuchado haciendo ese sonido, Jack. Era tan real... Sólo lo haría así si lo hubiese escuchado. Es imposible que...
- Te repito que es imposible. Y punto.


Jack salió de la habitación y Lucy se sentó en el sillón murmurando. Ella también pensaba que era imposible pero Daniel había sido tan claro... ¿cómo habría podido inventarse eso? Mientras se levantaba notó un dolor en el costado, en la parte baja de la espalda. Era una punzada intensa que apenas la dejaba respirar con normalidad. Otra piedra. No hacía tanto desde su última revisión, peero podría ser. Tenía que ir otra vez a ver al Doctor. De paso le preguntaría sobre lo que Daniel le había dicho. Tal vez tuviese una explicación lógica. Seguro que la había.


...


- ¡Hazlo otra vez!
- No sé de qué hablas.
- Lo que hiciste ayer. Fue muy divertido. Enséñame a hacerlo, por favor.
- No puedo, no sé lo que dices.
- No disimules. Ayer te escuché. Estaba aquí y de pronto cerraste los ojos y lo hiciste. Fue muy rápido.
- Tú no viste nada, ¿entiendes? No puedes contárselo a nadie. Si lo haces, no volverás a verme nunca.
- Mamá dice que es imposible que te viera. Que me lo he inventado.
- ¿Le has contado lo que viste?
- Sí, pero no me cree...
- ¿Y le has dicho dónde estoy? ¡Ahora tengo que irme!
- No, no saben que estás aquí. ¿Pero por qué te escondes?
- David, es muy difícil. Tú no puedes entenderlo. No soy como tú. Es lo único que puedo contarte.
- Claro, eres más viejo. ¿En qué año...?
- No me refiero a eso - suspiró y cogió una hoja puntiaguda del árbol que les daba sombra.- Mira.

El hombre se pinchó en el dedo y una gota roja apareció. Después miró a David.

- ¿Y qué? Yo también puedo hacerlo - contestó arrebatándole la hoja y repitiendo los movimientos del hombre mostrándole una gota roja. El desconocido lo miró asombrado


...


- Lucy, tenemos que intervenir. Parece que la última vez no salió como esperábamos.
- ¿Pero será la última?
- Sí, será la última. Te lo prometo. A mí tampoco me gusta abrir y rebuscar tantas veces, pero por ahora es la única solución. Por suerte eres buena narradora y es muy fácil saber dónde buscar.

Lucy fue hasta la puerta y se giró en el último momento.

- Doctor, me preguntaba...
 - ¿Sí? ¿Notas algún síntoma más?
- No, no es eso. Doctor, me preguntaba, ¿puede alguno de nosotros estornudar?
- Qué tonterías dices, Lucy. ¿Cómo va a estornudar un robot?

Marina Montes

Periodista. Lectora voraz. Un poco friki y un mucho geek. Apasionada de las letras. A veces intento escribir cosas, pero no siempre lo consigo.

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