Conociendo a... Craig Pelton

Ser decano es un trabajo arduo y complicado. Un trabajo que requiere de una mente ordenada y capaz de solventar todo tipo de problemas que puedan surgir en la gestión de un centro educativo. Tienes que ser un genio de los negocios para conseguir subvenciones y estar siempre un paso por delante del resto de centros. Y además, tienes que ser una persona respetada y querida por la comunidad educativa: un faro que guíe a los jóvenes estudiantes que están labrando su futuro. El decano Pelton es… bueno, un decano. Lejos de ser una autoridad férrea y estricta es más un coleguita para sus estudiantes, siempre buscando una fiesta que celebrar en el Greendale Community College y lidiando con un grupo de profesores y estudiantes que van a hacer que cualquier día le de un disgusto. Sin embargo, desde que comenzó a ser decano en Greendale las matrículas han aumentado notablemente, por algo será, ¿no?

Seres Humanos de Greendale 
Una de las primeras cosas que hizo el decano Pelton cuando llegó al cargo fue cambiar la mascota del centro. En su afán por ser todo lo políticamente correcto que se puede acabó con los Grizzlies y diseñó, junto a Pierce Hawthorne, uno de los alumnos más veteranos, la nueva mascota: el Ser Humano Greendale: no tiene sexo, no tiene raza y ningún tipo de rasgo que pueda resultar discriminatorio para ningún ser humano. De hecho, no tiene ni voz. Desde entonces, el Ser Humano es el protagonista de todos los actos sociales que se celebran en Greendale para orgullo del decano. ¡Y los alumnos lo adoran! Aunque al principio fue todo un trauma para ellos ver a este ser tan… humano. 

Atención atención… 
El decano Pelton es una persona muy optimista y le encanta interactuar con los estudiantes -con algunos más que otros, y si no que se lo pregunten a Jeff Winger- para que participen en todas las actividades del campus. Por este motivo son frecuentes los anuncios en la megafonía del centro o en las salas de estudio. Los alumnos huyen de sus propuestas, pero al final acaban sucumbiendo a sus encantos. Verlo haciendo el ‘Pelton Greendale Tour’ a lo largo del campus parece que les ablanda el corazón. Y al final sus ideas alocadas son de lo más divertidas: desde eventos culturales a los que asiste incluso GreenDay (no, no los famosos, un grupito de viejecitos irlandeses), hasta celebraciones de Halloween con zombis incluido, competiciones de paint-ball a muerte o batallas de nieve épicas. Y a pesar de todo, el decano sigue manteniendo esa modestia con la que llegó al puesto. Disfraces Pero si hay algo que destaca de las extravagancias de este decano es su obsesión por los disfraces. Puede que tenga algo que ver con su sexualidad extraña o simplemente, que es un aficionado al carnaval. Lo cierto es que no desaprovecha ninguna ocasión para ponerse las pestañas, la peluca o el vestido largo. Y no le importa pasearse por el campus con estas guisas. ¡Vivan los disfraces! 

Decano de día, escritor (y otras cosas) de noche 
Además de su ardua labor como decano, Craig Pelton tiene otros hobbies extraños que harían que su reputación acabase por los suelos. Menos mal que quienes saben de estas aficiones se lo callan: además de ser un amante empedernido de los disfraces y los karaokes, en algunas noches suele salir a dar paseos hasta estaciones de servicio de camioneros, por aquello de tomar el aire… Y además tiene un hobby creativo bastante curioso: está escribiendo una novela, Escritorio del tiempo, protagonizada por un personaje para nada autobiográfico: El decano peligroso. Entre perros anda el juego Pero su obsesión más increíble y absurda no es ninguna de esas. Su amor por los perros llega a límites insospechados. Además de vivir con un San Bernardo al que ha llamado Agatha Christie, el decano se desvive por los dálmatas. Y están por todas partes: en su despacho, en su casa… Es más, tiene una filia extraña con las personas disfrazadas de dálmata y aunque piensa que nadie lo sabe, lo cierto es que es de dominio público después de que el profesor Duncan lo confesase en una tarde de borrachera. Y aunque se afana por ocultar esta obsesión, a veces se le va de las manos… Después de conocer al decano Pelton… ¿a quién no le dan ganas de estudiar en Greendale? Yo ya estoy esperando a que se abran las matriculaciones.

*Publicado originalmente en el portal Frikarte

Marina Montes

Periodista. Lectora voraz. Un poco friki y un mucho geek. Apasionada de las letras. A veces intento escribir cosas, pero no siempre lo consigo.

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