Canciones como espadas: Ismael Serrano

Canciones como espadas: Ismael Serrano



Escuchar Todo empieza y todo acaba en ti para despertar con esa bofetada que te dan las canciones de Ismael Serrano. Y es que sus discos tienen un "nosequé" que a mí me atrapa siempre. Porque la urgencia y la vigencia de sus canciones lo hacen único en un mundo en el que la canción de autor se diluye y renace aún más fuerte.


Las trece canciones del disco encadenan, una detrás de otra, las vivencias de una generación, el sentimiento de unos jóvenes y no tan jóvenes que ven cómo su futuro ha de llegar en primavera pero que esa primavera no llega, que se retrasa. Y canción a canción, golpe a golpe, nos llama a despertar hacia nuestras vidas, a tomar las riendas de nuestro destino.

El disco es redondo. No literalmente - que también - sino por la construcción, las melodías, las letras... Todo un gusto para los sentidos. Primero para la vista, porque la edición de coleccionista es toda una maravilla. En forma de librito, tenemos el CD con las canciones y un DVD con un pequeño documental llamado El oficio de cantar y creado por Daniel Serrano. Un gran trabajo con declaraciones de cantautores, músicos y todos aquellos que sienten la canción de autor latiendo en sus venas como algo intrínseco y necesario.

En las páginas nos encontramos la letra de las canciones y, sorpresa, un puñado de poemas de Ismael Serrano. Por si no nos había sacudido bastante con sus melodías, también nos atrapa y nos insta a reaccionar con algunos poemas dignos de los mejores libros de literatura. Y todo ello, acompañado por las maravillosas ilustraciones de Mar Blanco que ha creado un universo de papel y colores en el que todos queremos refugiarnos.

De las canciones poco puedo contar. Porque más que hablar de ellas tienes que sentirlas. Hay un gran guiño para los que hemos seguido a este cantautor desde sus orígenes: Con una pena de muerte finalmente remasterizada y grabada como se merece esta canción. También escuchamos, como dice el propio Ismael, "las olas del mar, charangos y un bandoneón que maldice la distancia". Ritmos nuevos, experimentales y llenos de frescura y vida, como Mañana porteña en Madrid o Te debo una canción. Y el gran tema Hija de Lilith, en el que muchos hemos visto a aquella Caperucita, o a su hija, que creció y luchó por sus ideales y porque nadie la hiciese sentir inferior.

Todo empieza y todo acaba en ti es un disco cíclico, que hace que renazca una esperanza de que otro mundo es posible, de que todavía podemos ver, como dijo Fernando González Lucini hace poco, un "arcoiris de esperanza" en las canciones.

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