Nomenclatura equivocada

Decidió cambiar de nombre cuando fue abandonada por quinta vez. El primero le dijo que iba a por tabaco. El segundo que tenía un viaje de negocios urgente. El tercero que se iba de voluntario con una ONG. El cuarto que la alcanzaría al día siguiente con un vuelo rápido. Y el último que necesitaba tiempo. Pacientemente esperó su turno en el registro.

- ¿Nombre? – preguntó el funcionario.

- Penélope – dijo ella, consciente de que sería la última vez que lo escuchase.

Marina Montes

Periodista. Lectora voraz. Un poco friki y un mucho geek. Apasionada de las letras. A veces intento escribir cosas, pero no siempre lo consigo.

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